Tal y como en 2006 y 2007, Roger Federer se halla en la final del único torneo del Grand Slam que nunca ganó. Una victoria le permitiría convertirse en el sexto jugador de la historia en conquistar los cuatro “grandes”. Si logra llevarse el que sería su 13o Grand Slam, se acercaría al récord de Pete Sampras, quien se coronó en 14 ocasiones.
El triple vencedor de la prueba está invicto en Roland Garros. Él también puede hacer historia consiguiendo su cuarta corona. Se pondría así a la altura de Björn Borg, único tenista en adjudicarse cuatro títulos en París (de hecho, ganó seis).
EL MOMENTO DE FORMA
En sus seis primeros partidos, Roger Federer no transmitió la seguridad de otros años. A pesar de ello, el n° 1 mundial disputará este domingo la final. Sus numerosos errores no forzados le costaron tres sets en lo que va de torneo, pero la increíble experiencia del suizo lo ayudó a salirse con la suya en los momentos álgidos. Y su tenis agresivo le permitió pasar en la pista tan sólo 17 minutos más que Nadal (13 horas y 7 minutos, frente a 12 horas y 50 minutos para Nadal).
Este año, Rafael Nadal parece estar aún más fuerte que en las ediciones anteriores. Él mismo reconoció que nunca había jugado tan bien en Roland Garros. No cedió ni una sola manga en el torneo y dio por momentos sensación de invulnerabilidad: ante Fernando Verdasco (6-1, 6-0 y 6-2), Nicolás Almagro (6-1, 6-1 y 6-1) y durante dos sets y medio frente a Novak Djokovic (6-4, 6-2 y 7-6). A nivel técnico, táctico, físico y mental, el n° 2 mundial está a tope.
SUS PUNTOS FUERTES
Con su técnica pura y fluida, Roger Federer representa el arquetipo del tenista perfecto. Sus doce títulos del Grand Slam no hacen sino reflejar esa dominación. En tierra batida, su saque, su derecha, sus variaciones, sus ataques y su desplazamiento resultan tan eficaces como en las otras superficies.
Desde la época de Björn Borg, nunca los espectadores de Roland Garros vieron un jugador tan hegemónico como Rafael Nadal en tierra batida. El zurdo de Manacor martiriza a sus adversarios con su fantástica derecha liftada. Potencia, resistencia, moral inquebrantable, sentido de la anticipación, velocidad de desplazamiento, muñeca… El arsenal del mallorquín es impresionante.
LAS CLAVES DEL PARTIDO
En tierra batida, Roger Federer sólo encontró en una ocasión la clave de la caja fuerte manacorí. Sucedió en Hamburgo en 2007, ante un Rafa Nadal cansado que nada pudo hacer ante las ofensivas del suizo. En las otras oportunidades, el español titubeó pero nunca se dio por vencido. En Roland Garros, en las semifinales de 2005 y las finales de 2006 y 2007, no pudo dar con la solución.
Rafael Nadal es el amo y señor de la Philippe Chatrier. Su derecha es un instrumento de tortura para el revés del helvético. En condiciones normales, el isleño lo tiene todo para conquistar la que sería su 28a victoria en Roland Garros, y su 4o título consecutivo.
ENFRENTAMIENTOS PREVIOS
Los números no dan ventaja a Federer, que pierde por 10-6 en sus enfrentamientos directos contra Rafa. En tierra batida, la diferencia es aún mayor en detrimento del pupilo de Pepe Higueras: 8-1. Pero el n° 1 mundial declaró en numerosas ocasiones que ya no se acompleja ante Nadal y que dispone de las armas necesarias para derrotarlo. ¿Optimismo o realismo?
Rafael Nadal acentuó su ventaja recientemente venciendo a Roger Federer en la final del Masters Series de Montecarlo (7-5 y 7-5) y en Hamburgo (7-5, 6-7 y 6-3). Sin embargo, en ambos duelos, Federer llevó la delantera en los parciales y dispuso de varias oportunidades interesantes.